SE HA DESBORDADO EL RÍO DE ORO
Se ha desbordado el Río de Oro, con esto quiero decir que otra vez la sabia naturaleza ha tenido que darnos una pequeña lección a los humanos para que aprendamos de ella.
Por eso, yo les rogaría a los que tienen el poder en esta hermosa ciudad que es Melilla, que tomen buena nota y aprendan un poco de cómo se debe servir y cuidar a esta bendita Ciudad, ya que como sigamos así la verdad es que nos vamos a quedar sin ella, porque como ustedes comprenderán aquí no tenemos nada más que cemento por todos los sitios y creo que eso no es nada bueno ni sano para ninguna ciudad, ya que cuando llueve, el agua no se puede parar por ningún sitio porque no tenemos ninguna huerta para que el agua pueda detenerse en ese terreno y al empapar bien esa tierra, el Río tenga menos agua y de esa forma no llegue a desbordarse, ¿no les parece?.
Además, el río quiere seguir por su verdadero cauce, y no por donde a ustedes se les antoje que vaya y por eso se rebela y salta por donde puede y lo hace, para mi poco entender, por donde se le prohíbe el paso; de esa forma suele llevarse alguna que otra valla o alguna pared, lo cual me parece perfecto, ya que no se puede tener tantos alambres ni tantos muros.
Lo que también me gustaría es que cuando den esa información, la den bien dada, ya que el río no se ha desbordado por la parte de Mariguari ni muchísimo menos, por una sencilla razón y es que el río no pasa por dicho sitio, ya que si lo hubiera hecho se hubiera inundado toda Melilla.
Pero se ha desbordado, lo cual a mí me parece muy bien para ver si ya de una vez por todas, se hacen las cosas bien hechas, y los que como yo adoramos a esta ciudad podamos disfrutar de todas las maravillas que tenía, y no como está ahora que da pena.
Angelita Hernández López
© La Dama de Melilla
domingo, 31 de enero de 2010
PLAZA DE ESPAÑA Ó ¿LAVADERO?
PLAZA DE ESPAÑA Ó ¿LAVADERO?
Señores mandatarios, Plaza de España o ¿Lavadero de coches?, esta es mi pregunta.
Pues yo creo que en todo el centro de Melilla no debería estar permitido que se lavaran los coches, ya que esa según creo, es una mala imagen que se le está dando a esta maravillosa, al menos para mí, Ciudad y digo para mí porque parece ser que a ustedes todo lo que se hace mal en Melilla, les parece que está bien hecho, ya que lo están permitiendo que se haga, pero qué quieren que les diga, a mí me parece esto una falta de respeto hacia esta ciudad.
Ya que a la cual todos y digo “todos”, porque tanto ustedes como las personas que no son de aquí, sino que vienen desde otros lugares de España, tienen que pensar que aquí a Melilla no se viene sólo para ganar un tanto por ciento más y de esa forma vivir mejor, pues creo que en esto se equivocan, ya que también deben respetar, pero muy bien, a la Tierra que les da ese tanto por ciento más, con lo cual en vez de ser tan desagradecidos con ella, también tienen el deber de cuidarla ¿no lo creen ustedes así?.
Pues yo sí que lo creo como hija que soy de esta bendita tierra y por eso me da tanta pena que la destrocen como lo están haciendo, en vez de cuidarla como ella se merece, ya que acoge con los brazos abiertos pues no rechaza a nadie, sino todo lo contrario, que les da todo lo que tiene y eso se lo deben agradecer.
Además, yo recuerdo esa gran Plaza de España cuando tenía esos bancos tan bonitos y sobre todo aquellos escudos tan hermosos, que yo no sé el por qué se los han quitado, ya que dichos escudos no le hacían ningún mal a nadie, sino todo lo contrario, que le daban a esta Plaza más hermosura y no estaban las losas del suelo tan deterioradas como lo están ahora, ni tampoco estaba tan sucia el agua de su fuente, ni tenía tantas cáscaras de pipas o los excrementos de los perros que también los hay.
Esta es la razón de dirigirme con todos mis respetos Señores Mandatarios, y espero que estas cosas las arreglen y si hay alguien que intente volver a las andadas, que se les multe si es necesario por ello, para que sepan que esta ciudad debe estar en condiciones para que las personas de bien puedan disfrutar de ella y de toda esa belleza que tiene y no el tener que ir en vez de mirando hacia arriba como se ha hecho siempre, se tenga que ir con la cabeza agachada para no pisar algo desagradable, ¿no les parece?
Angelita Hernández López
©La Dama de Melilla
Señores mandatarios, Plaza de España o ¿Lavadero de coches?, esta es mi pregunta.
Pues yo creo que en todo el centro de Melilla no debería estar permitido que se lavaran los coches, ya que esa según creo, es una mala imagen que se le está dando a esta maravillosa, al menos para mí, Ciudad y digo para mí porque parece ser que a ustedes todo lo que se hace mal en Melilla, les parece que está bien hecho, ya que lo están permitiendo que se haga, pero qué quieren que les diga, a mí me parece esto una falta de respeto hacia esta ciudad.
Ya que a la cual todos y digo “todos”, porque tanto ustedes como las personas que no son de aquí, sino que vienen desde otros lugares de España, tienen que pensar que aquí a Melilla no se viene sólo para ganar un tanto por ciento más y de esa forma vivir mejor, pues creo que en esto se equivocan, ya que también deben respetar, pero muy bien, a la Tierra que les da ese tanto por ciento más, con lo cual en vez de ser tan desagradecidos con ella, también tienen el deber de cuidarla ¿no lo creen ustedes así?.
Pues yo sí que lo creo como hija que soy de esta bendita tierra y por eso me da tanta pena que la destrocen como lo están haciendo, en vez de cuidarla como ella se merece, ya que acoge con los brazos abiertos pues no rechaza a nadie, sino todo lo contrario, que les da todo lo que tiene y eso se lo deben agradecer.
Además, yo recuerdo esa gran Plaza de España cuando tenía esos bancos tan bonitos y sobre todo aquellos escudos tan hermosos, que yo no sé el por qué se los han quitado, ya que dichos escudos no le hacían ningún mal a nadie, sino todo lo contrario, que le daban a esta Plaza más hermosura y no estaban las losas del suelo tan deterioradas como lo están ahora, ni tampoco estaba tan sucia el agua de su fuente, ni tenía tantas cáscaras de pipas o los excrementos de los perros que también los hay.
Esta es la razón de dirigirme con todos mis respetos Señores Mandatarios, y espero que estas cosas las arreglen y si hay alguien que intente volver a las andadas, que se les multe si es necesario por ello, para que sepan que esta ciudad debe estar en condiciones para que las personas de bien puedan disfrutar de ella y de toda esa belleza que tiene y no el tener que ir en vez de mirando hacia arriba como se ha hecho siempre, se tenga que ir con la cabeza agachada para no pisar algo desagradable, ¿no les parece?
Angelita Hernández López
©La Dama de Melilla
viernes, 22 de enero de 2010
EL FARO
T.G.
EL FARO
He ido a ver mi faro
y una mala sorpresa me llevé
pues al intentar pasar, una alambrada
me encontré, y yo me pregunto
del porqué de esa alambrada,
y respuesta no encontré,
ahora que se dice que hay tanta libertad,
yo que soy hija de Melilla,
y quiero ver mi faro, no puedo mi faro ver.
Dónde está la libertad esa que
tanto de ella se presume ahora;
porqué no me dejan que mi faro
pueda yo, después de un tiempo,
pasar y poderlo ver,
con toda la libertad
que lo he visto siempre.
Estoy que muerdo de rabia,
porque veo que la libertad,
en este tiempo mentira es,
ya que creo que tan sólo existe
mucha demagogia,
ya que todo lo que están haciendo,
en ese muelle tan hermoso que teníamos
y tan a gusto se podía
pasear por él y ahora todo lo que
se pretende es destrozarlo,
y que los hijos de Melilla,
no podamos disfrutar de él.
Por favor no le quitemos la
libertad a mi Madre que es mi
Melilla de mi alma,
y si no saben hacer las cosas bien,
con el Corazón en las manos,
yo les pido a quienes proceda,
dejen de destrozarla ya de una vez,
de esta hija que la adora con su corazón
y alma también.
ANGELITA HERNÁNDEZ LÓPEZ.
©La Dama de Melilla
11/5/2003
REG. Nº 7737
EL FARO
He ido a ver mi faro
y una mala sorpresa me llevé
pues al intentar pasar, una alambrada
me encontré, y yo me pregunto
del porqué de esa alambrada,
y respuesta no encontré,
ahora que se dice que hay tanta libertad,
yo que soy hija de Melilla,
y quiero ver mi faro, no puedo mi faro ver.
Dónde está la libertad esa que
tanto de ella se presume ahora;
porqué no me dejan que mi faro
pueda yo, después de un tiempo,
pasar y poderlo ver,
con toda la libertad
que lo he visto siempre.
Estoy que muerdo de rabia,
porque veo que la libertad,
en este tiempo mentira es,
ya que creo que tan sólo existe
mucha demagogia,
ya que todo lo que están haciendo,
en ese muelle tan hermoso que teníamos
y tan a gusto se podía
pasear por él y ahora todo lo que
se pretende es destrozarlo,
y que los hijos de Melilla,
no podamos disfrutar de él.
Por favor no le quitemos la
libertad a mi Madre que es mi
Melilla de mi alma,
y si no saben hacer las cosas bien,
con el Corazón en las manos,
yo les pido a quienes proceda,
dejen de destrozarla ya de una vez,
de esta hija que la adora con su corazón
y alma también.
ANGELITA HERNÁNDEZ LÓPEZ.
©La Dama de Melilla
11/5/2003
REG. Nº 7737
jueves, 14 de enero de 2010
EL MUELLE
EL MUELLE
Cuántos recuerdos hermosos me trae a mí el Muelle, ya que he paseado mucho por él, pues los domingos era un sitio tan bonito y tan especial que daba gusto ir allí, ya que no sólo podías hacerlo por la parte de abajo y llegar tranquilamente hasta el Faro, pues también había unas escaleritas las cuales se podían subir con toda la libertad del mundo y podías pasear por la parte de arriba e incluso había unos asientos de piedra que si te apetecía te podías sentar en ellos, pero claro ahí no queda la cosa ya que si todavía querías, podías subir por otras escaleritas que había y se podía pasear por la parte más alta del Muelle, que por cierto allí también había otros bancos de piedra para poder descansar en ellos si se quería y podías ver todo el puerto y además era un sitio donde te hacías unas fotos preciosas y se veían llegar los barcos, no sólo los de pasajeros, sino también los de pesca.
Pues nunca podré olvidar el día Trece de Diciembre que como se sabe es el día de Santa Lucía, la patrona de las Modistillas, y claro después de escuchar Misa nos solíamos ir a pasear al Muelle y al llegar allí nos encontrábamos con las demás amigas y lo pasábamos muy bien cantando y haciéndonos fotos y sobre todo paseando por ese maravilloso lugar y la verdad es que esas cosas jamás se pueden olvidar, ya que son sencillas pero que se te quedan grabadas en el corazón para toda tu vida.
Pero llegó la libertad, esa tan cacareada libertad que nos dicen que existe hoy, Y ahora si quieres pasear por ese Muelle y quieres llegar hasta su Faro, no lo puedes hacer ya que si vas por la parte de abajo, después de lo mal que está, llegas a un punto donde te encuentras con una maldita alambrada y no puedes pasar, pero es que si lo quieres hacer por las dos partes de arriba, tampoco lo puedes hacer, puesto que han hecho un muro y han tapado las escalerillas y con ello los bancos que en esos dos paseos había, con lo cual en vez de ser aquel hermoso Muelle, parece un “campo de concentración”.
Por esto, a mí me da un miedo enorme ahora que dicen que lo van a volver a tocar, ya que si lo hacen será para terminar de destrozarlo, por eso yo desde estas modestas pero de corazón palabras, les quiero decir a la Autoridad que le competa esto, que por favor no lo toquen y si lo hacen que sea para volverlo a dejar como estaba antes.
Ya que Melilla no necesita más espacio del que ya tiene, pero lo que sí necesita es que lo sepan distribuir pero bien, y no como lo están haciendo, que lo único que hacen es destrozar a esta maravillosa ciudad que es “MELILLA”, y con eso demostrarán que es verdad que en esta “Bendita Tierra”, sí que sigue existiendo la libertad como siempre ha tenido.
Angelita Hernández López
©La Dama de Melilla
Cuántos recuerdos hermosos me trae a mí el Muelle, ya que he paseado mucho por él, pues los domingos era un sitio tan bonito y tan especial que daba gusto ir allí, ya que no sólo podías hacerlo por la parte de abajo y llegar tranquilamente hasta el Faro, pues también había unas escaleritas las cuales se podían subir con toda la libertad del mundo y podías pasear por la parte de arriba e incluso había unos asientos de piedra que si te apetecía te podías sentar en ellos, pero claro ahí no queda la cosa ya que si todavía querías, podías subir por otras escaleritas que había y se podía pasear por la parte más alta del Muelle, que por cierto allí también había otros bancos de piedra para poder descansar en ellos si se quería y podías ver todo el puerto y además era un sitio donde te hacías unas fotos preciosas y se veían llegar los barcos, no sólo los de pasajeros, sino también los de pesca.
Pues nunca podré olvidar el día Trece de Diciembre que como se sabe es el día de Santa Lucía, la patrona de las Modistillas, y claro después de escuchar Misa nos solíamos ir a pasear al Muelle y al llegar allí nos encontrábamos con las demás amigas y lo pasábamos muy bien cantando y haciéndonos fotos y sobre todo paseando por ese maravilloso lugar y la verdad es que esas cosas jamás se pueden olvidar, ya que son sencillas pero que se te quedan grabadas en el corazón para toda tu vida.
Pero llegó la libertad, esa tan cacareada libertad que nos dicen que existe hoy, Y ahora si quieres pasear por ese Muelle y quieres llegar hasta su Faro, no lo puedes hacer ya que si vas por la parte de abajo, después de lo mal que está, llegas a un punto donde te encuentras con una maldita alambrada y no puedes pasar, pero es que si lo quieres hacer por las dos partes de arriba, tampoco lo puedes hacer, puesto que han hecho un muro y han tapado las escalerillas y con ello los bancos que en esos dos paseos había, con lo cual en vez de ser aquel hermoso Muelle, parece un “campo de concentración”.
Por esto, a mí me da un miedo enorme ahora que dicen que lo van a volver a tocar, ya que si lo hacen será para terminar de destrozarlo, por eso yo desde estas modestas pero de corazón palabras, les quiero decir a la Autoridad que le competa esto, que por favor no lo toquen y si lo hacen que sea para volverlo a dejar como estaba antes.
Ya que Melilla no necesita más espacio del que ya tiene, pero lo que sí necesita es que lo sepan distribuir pero bien, y no como lo están haciendo, que lo único que hacen es destrozar a esta maravillosa ciudad que es “MELILLA”, y con eso demostrarán que es verdad que en esta “Bendita Tierra”, sí que sigue existiendo la libertad como siempre ha tenido.
Angelita Hernández López
©La Dama de Melilla
martes, 12 de enero de 2010
EL LAZO BLANCO
EL LAZO BLANCO
Quiero contarles esta historia totalmente real que le ocurrió a una señora amiga mía, y es ésta tal y como le pasó:
Recuerdo que cuando se solía hacer alguna cosa para ayudar a la mujer maltratada, ella siempre estaba allí presente para hacer lo que fuera por esa causa tan humana y justa, pues bien resulta que por cosas de la vida, en una ocasión a esta Señora le ocurrió algo muy desagradable, hasta tal punto que la estuvieron siguiendo y todo; yo creo que eso sí que es un maltrato psicológico, pues bien esta señora ya llegó un día que no sabía que hacer, ya que nadie la quiso escuchar.
Esto era por el año 2005, y claro ella pensó en que existía un sitio donde se solía ayudar a las mujeres que sufrían alguna clase de maltrato y se dirigió a ese sitio.
Pues bien, entonces las dos Señoras que estaban encargadas de poder ayudarle, le dijeron que ellas lo sentían mucho, pero que no podían hacer nada por ella, claro ella se quedó helada al escuchar de esas dos personas y que además eran también mujeres como ella, las palabras que le contestaron, ya que se supone que ellas están para eso, y que por eso existe la Viceconserjería de la mujer, para cuando una mujer lo necesite, ayudarla.
Pues yo creo que por ese trabajo, que no suelen hacer, se les paga y además un muy buen sueldo, por lo tanto deben de cumplir con su deber y no dar de lado a ninguna mujer que les pida ayuda, ¿no les parece?
¿Se imaginan cuando esta Señora pasa y ve ese lazo blanco lo que le pasa por su cuerpo?, pues yo como lo sé se lo diré, y es que se le hiela la sangre en sus venas y su corazón le parece que se le va a salir del pecho, y yo creo que con toda su razón.
Y he aquí mi pregunta, ¿me pueden ustedes decir para qué sirve ese Lazo Blanco si las personas que lo ponen no hacen la verdad de lo que significa?
Como siempre digo, yo pediría que se tomaran estas personas su trabajo con más interés, que sería lo más justo ¿no les parece? y de esa forma no sufrirían las personas de bien tanto.
Angelita Hernández López
©La Dama de Melilla
Quiero contarles esta historia totalmente real que le ocurrió a una señora amiga mía, y es ésta tal y como le pasó:
Recuerdo que cuando se solía hacer alguna cosa para ayudar a la mujer maltratada, ella siempre estaba allí presente para hacer lo que fuera por esa causa tan humana y justa, pues bien resulta que por cosas de la vida, en una ocasión a esta Señora le ocurrió algo muy desagradable, hasta tal punto que la estuvieron siguiendo y todo; yo creo que eso sí que es un maltrato psicológico, pues bien esta señora ya llegó un día que no sabía que hacer, ya que nadie la quiso escuchar.
Esto era por el año 2005, y claro ella pensó en que existía un sitio donde se solía ayudar a las mujeres que sufrían alguna clase de maltrato y se dirigió a ese sitio.
Pues bien, entonces las dos Señoras que estaban encargadas de poder ayudarle, le dijeron que ellas lo sentían mucho, pero que no podían hacer nada por ella, claro ella se quedó helada al escuchar de esas dos personas y que además eran también mujeres como ella, las palabras que le contestaron, ya que se supone que ellas están para eso, y que por eso existe la Viceconserjería de la mujer, para cuando una mujer lo necesite, ayudarla.
Pues yo creo que por ese trabajo, que no suelen hacer, se les paga y además un muy buen sueldo, por lo tanto deben de cumplir con su deber y no dar de lado a ninguna mujer que les pida ayuda, ¿no les parece?
¿Se imaginan cuando esta Señora pasa y ve ese lazo blanco lo que le pasa por su cuerpo?, pues yo como lo sé se lo diré, y es que se le hiela la sangre en sus venas y su corazón le parece que se le va a salir del pecho, y yo creo que con toda su razón.
Y he aquí mi pregunta, ¿me pueden ustedes decir para qué sirve ese Lazo Blanco si las personas que lo ponen no hacen la verdad de lo que significa?
Como siempre digo, yo pediría que se tomaran estas personas su trabajo con más interés, que sería lo más justo ¿no les parece? y de esa forma no sufrirían las personas de bien tanto.
Angelita Hernández López
©La Dama de Melilla
¡OBRAS!
¡OBRAS!
Yo comprendo que de vez en cuando se tienen que hacer obras tanto dentro de las casas como fuera, o sea, en las calles. Hasta ahí estoy totalmente de acuerdo, pues aunque se sabe que son molestas por sus ruidos y por todo lo demás que con ellas conllevan pero también y a pesar de todo esto, nos debemos de dar cuenta que algunas veces son necesarias para que las cosas puedan marchar bien.
Pero en lo que yo no estoy de acuerdo para nada, es en que en un tramo de calle después de que se haya levantado y supuestamente arreglado dicho tramo, el cual no tiene más de quince metros, hayan tardado un mes, y en lo que menos estoy de acuerdo, es en que dicha calle después de estar arreglada, vuelvan a abrirla otra vez, porque a los señores que están haciendo ese trabajo, pues resulta que se les haya olvidado colocar una alcantarilla.
Y esta es la pregunta que le hago a la autoridad que dependa dirigir este trabajo, ¿por qué no pone usted a una persona que sepa de que va este trabajo para que los demás no cometan tantos fallos?
Pues tiene que tener en cuenta que por no hacerlo bien, los que estamos pagando las consecuencias somos los vecinos de dicha zona, y hay otra cosa que también le quiero decir, muy curiosa, y es que de pronto se asoma una a la ventana y se sorprende cuando se da cuenta de que hay un obrero trabajando y a su alrededor hay unos ocho o diez, que están rodeándolo, y mirándolo pero sin hacer nada, y la verdad que entonces una se pregunta ¿pero es que no hay nadie que se dé cuenta de todas estas cosas, para de esa forma poder rectificarlo?
Porque yo creo que debe haberla y así las obras durarían mucho menos y se harían bien hechas.
Espero que esto que digo lo tenga en cuenta la persona encargada de hacer estas cosas, pues yo le quedaría muy agradecida si así lo hiciera, y creo que no solo sería yo, sino que muchas personas más lo agradecerían también ¿no les parece?
Angelita Hernández López
La Dama de Melilla
Yo comprendo que de vez en cuando se tienen que hacer obras tanto dentro de las casas como fuera, o sea, en las calles. Hasta ahí estoy totalmente de acuerdo, pues aunque se sabe que son molestas por sus ruidos y por todo lo demás que con ellas conllevan pero también y a pesar de todo esto, nos debemos de dar cuenta que algunas veces son necesarias para que las cosas puedan marchar bien.
Pero en lo que yo no estoy de acuerdo para nada, es en que en un tramo de calle después de que se haya levantado y supuestamente arreglado dicho tramo, el cual no tiene más de quince metros, hayan tardado un mes, y en lo que menos estoy de acuerdo, es en que dicha calle después de estar arreglada, vuelvan a abrirla otra vez, porque a los señores que están haciendo ese trabajo, pues resulta que se les haya olvidado colocar una alcantarilla.
Y esta es la pregunta que le hago a la autoridad que dependa dirigir este trabajo, ¿por qué no pone usted a una persona que sepa de que va este trabajo para que los demás no cometan tantos fallos?
Pues tiene que tener en cuenta que por no hacerlo bien, los que estamos pagando las consecuencias somos los vecinos de dicha zona, y hay otra cosa que también le quiero decir, muy curiosa, y es que de pronto se asoma una a la ventana y se sorprende cuando se da cuenta de que hay un obrero trabajando y a su alrededor hay unos ocho o diez, que están rodeándolo, y mirándolo pero sin hacer nada, y la verdad que entonces una se pregunta ¿pero es que no hay nadie que se dé cuenta de todas estas cosas, para de esa forma poder rectificarlo?
Porque yo creo que debe haberla y así las obras durarían mucho menos y se harían bien hechas.
Espero que esto que digo lo tenga en cuenta la persona encargada de hacer estas cosas, pues yo le quedaría muy agradecida si así lo hiciera, y creo que no solo sería yo, sino que muchas personas más lo agradecerían también ¿no les parece?
Angelita Hernández López
La Dama de Melilla
YA HAN PASADO EL DÍA DE LOS SANTOS Y DE LOS DIFUNTOS
YA HAN PASADO EL DÍA DE LOS SANTOS
Y EL DE LOS DIFUNTOS.
Me quiero dirigir a la Autoridad competente para decirle que con motivo de estas fechas se suele ir más al Cementerio, y la verdad es que en estos días ha habido agua en dicho lugar, cosa que unos días antes no había.
También le quiero decir que esa “cosa” que han quitado de su sitio y la han pasado al Cementerio pues no la han quitado, a pesar de que ya hace tiempo que le pedí que la quitaran ya que si no quieren tenerla donde estaba como parte de la Historia, lo que no me parece bien es que la hayan puesto en el Cementerio, pues yo creo que ese no es el sitio donde debe de estar.
Pues yo creo que el Cementerio no es su sitio, ya que siempre he entendido que ese sitio es sólo para enterrar a los difuntos, por eso creo que se debe de respetar y tenerlo bien cuidado, y para eso no se pueden, ni se deben poner cosas al capricho de cada uno, ya que para poner caprichos está la casa de uno, y si allí en su casa no lo quieren tener, entonces que lo pongan en otro sitio o que dejen las cosas tal y como están ¿no les parece?.
Otra cosa que le quiero decir a usted y es que los que tiene usted a su servicio tanto dentro del Cementerio como los que están fuera, la verdad y perdóneme la frase son unos “individuos” que no atienden como es debido, pues cuando se les pregunta por algo la única respuesta que suelen darme es la siguiente, que ellos no tienen nada que ver con lo que ocurre allí, pues lo que tengo que hacer es ir y ponerle una denuncia a usted ya que es el único responsable, y cuando yo oigo esto la verdad es que me quedo un poco extrañada, y pienso y me hago esta pregunta ¿es que éstos como usted le guste llamarlos, tan sólo están aquí para ir a primeros de mes a que le paguen por no hacer nada?
Como puede darse cuenta usted yo sé ver cuando las cosas están bien hechas y no me callo, sino que también me gusta decirlas, por eso me encuentro en el mismo derecho de decirlas cuando están mal, ¿no lo cree usted que así es como deben de ser las cosas?
Angelita Hernández López
La Dama de Melilla.
Y EL DE LOS DIFUNTOS.
Me quiero dirigir a la Autoridad competente para decirle que con motivo de estas fechas se suele ir más al Cementerio, y la verdad es que en estos días ha habido agua en dicho lugar, cosa que unos días antes no había.
También le quiero decir que esa “cosa” que han quitado de su sitio y la han pasado al Cementerio pues no la han quitado, a pesar de que ya hace tiempo que le pedí que la quitaran ya que si no quieren tenerla donde estaba como parte de la Historia, lo que no me parece bien es que la hayan puesto en el Cementerio, pues yo creo que ese no es el sitio donde debe de estar.
Pues yo creo que el Cementerio no es su sitio, ya que siempre he entendido que ese sitio es sólo para enterrar a los difuntos, por eso creo que se debe de respetar y tenerlo bien cuidado, y para eso no se pueden, ni se deben poner cosas al capricho de cada uno, ya que para poner caprichos está la casa de uno, y si allí en su casa no lo quieren tener, entonces que lo pongan en otro sitio o que dejen las cosas tal y como están ¿no les parece?.
Otra cosa que le quiero decir a usted y es que los que tiene usted a su servicio tanto dentro del Cementerio como los que están fuera, la verdad y perdóneme la frase son unos “individuos” que no atienden como es debido, pues cuando se les pregunta por algo la única respuesta que suelen darme es la siguiente, que ellos no tienen nada que ver con lo que ocurre allí, pues lo que tengo que hacer es ir y ponerle una denuncia a usted ya que es el único responsable, y cuando yo oigo esto la verdad es que me quedo un poco extrañada, y pienso y me hago esta pregunta ¿es que éstos como usted le guste llamarlos, tan sólo están aquí para ir a primeros de mes a que le paguen por no hacer nada?
Como puede darse cuenta usted yo sé ver cuando las cosas están bien hechas y no me callo, sino que también me gusta decirlas, por eso me encuentro en el mismo derecho de decirlas cuando están mal, ¿no lo cree usted que así es como deben de ser las cosas?
Angelita Hernández López
La Dama de Melilla.
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